El tridente atacante aupó al R.Madrid a lo más alto de la Liga con un partido coralmente muy completo. Coentrao y Marcelo, lesionados. Mario y Gio acaban con la imbatibilidad local.
Con el impacto del gol visitante, la segunda mitad comenzó con bastante más nervio entre los dos contendientes. Y los dos goles en los primeros veinte minutos tras la reanudación fueron el reflejo perfecto. Benzema reclamó un posible penalti que se marchó al limbo. Y sería Jesé el que pusiera el 3-1 en el marcador al batir con el exterior a Asenjo en un mano a mano propiciado por obra y gracia de un pase profundo de Di María. Un bellísimo gol que sin embargo quedó eclipsado cuando cinco minutos después Gio marcó el 3-2 para el Villarreal. De falta directa, por encima de la barrera y pegado al palo. Un lanzamiento perfecto para un tanto genial que volvía a dejar el partido abierto.
El Villarreal no le dejaba ni un momento de respiro al equipo blanco, marcando dos goles cuando venía de batir varios registros de imbatibilidad. Sin embargo, igual que hiciera en el derbi copero, el Real Madrid sacó toda su casta y corazón. El miércoles exhibió su dureza, y este sábado, su efectividad y chispa de cara a puerta. Pues rondando el minuto 75, Benzema marcaría el cuarto gol, el de la tranquilidad, para encaramarse al liderato provisional. Fue después de una pared con Jesé que el galo anotaría con un tiro raso cruzado que se coló en la meta visitante. El 4-2 que hacía honor a un entretenido partido entre dos de los equipos más en forma del momento. No decepcionaron.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario