Un doblete del argentino sirvió al equipo blaugrana para sumar tres puntos de oro en Ipurúa y llegar líderes al Clásico
El Barcelona iniciaba la defensa de su recién estrenado liderato con su primera visita en Liga a Ipurua. Los azulgrana buscaban prolongar su buen estado de forma visitando una ciudad que se había engalanado por completo para recibir a los hombres de Luis Enrique. Eibar era una fiesta antes del partido a pesar de la situación crítica que vive el equipo en esta segunda vuelta, donde todavía no ha sumado ni un solo punto tras encadenar siete derrotas consecutivas. Los armeros están viviendo de la renta de la primera vuelta y necesitabann empezar a sumar cuanto antes. Ilusión y ganas no les faltaban para intentar plantar clara al líder.
Los azulgranas, con la mente puesta en el Clásico como demostró Luis Enrique dejando en el banquillo a Mascherano y Mathieu, sus dos hombres apercibidos, arrancaron el choque intentando llevar la iniciativa ante un Eibar replegado atrás, buscando su opción al contragolpe. La presión de los armeros incomodaba mucho la salida del balón de los catalanes lo que se traducía en pocas llegadas al área. El tridente azulgrana apenas entraba en contacto con el balón lo que permitía a la zaga armera vivir sin demasiado sufrimiento.
El partido carecía de ritmo lo que facilitaba la labor defensiva de los locales. El Barça era el dueño y señor del balón pero no gozaba de la profundidad necesaria como para hacer daño a la zaga armera. El juego de los de Luis Enrique era muy horizontal. Messi, Suárez y Neymar entraban en juego en contadas ocasiones y el peligro era mínimo. Los porteros vivían una tarde plácida hasta que llegó la acción clave del partido. En una de las pocas llegadas peligrosas de los azulgrana en la primera mitad, el remate de Messi golpeó en el brazo de Ekiza y Del Cerro Grande no lo dudó. Penalti y oportunidad para Messi de alejar los fantasmas desde los once metros. El argentino buscó su lado bueno con un disparo potente ante el que no pudo hacer nada Jaime a pesar de adivinar el lugar del lanzamiento. 0-1 para el Barça y objetivo momentáneamente cumplido.
Con el Barça mandando en el marcador el choque no varió ni un ápice el guión de la primera mitad. La posesión seguía siendo favorable a los culés pero sin profundidad. Los de Luis Enrique se limitaron a mantener el control del juego hasta el descanso en una primera mitad en la que con un 75% de posesión solo fueron capaces de realizar un remate entre los tres palos, el de Messi en el penalti. Tras las reanudación el Barça siguió a lo suyo, acumulando la posesión de balón impidiendo cualquier posibilidad de peligro por parte de los armeros. El fútbol de los azulgrana no era de los más vistoso pero les servía para acercarse sin sufrimiento a su objetivo. Sin excesivo brillo llegó el segundo y, a la postre, el definitivo 0-2 en una acción ensayada. El centro desde la esquina de Rakitic lo cabeceó a la red en plancha Messi. El argentino se aprovechó de los movimientos de arrastre de sus compañeros para cabecear libre de marca y firmar su gol número 32 en lo que va de Liga.
Tras el tanto las ocasiones llegaban a cuentagotas como en una llegada forzada de Neymar que se topó con la salida de Jaime. El brasileño pasó prácticamente desapercibido y se marchó cabizbajo cuando Luis Enrique le sustituyó por Pedro. Los cambios se fueron sucediendo por ambos bandos sin que el partido encontrase otro camino. El Eibar intentó morir luchando pero fue incapaz de poner en aprietos a Bravo. La victoria azulgrana no se vio peligrar en ningún momento y solo en el minuto 89 el Eibar pudo recortar distancias con un remate mordido de Piovaccari que se estrelló en el larguero. Victoria trabajada de los de Luis Enrique que les permitirá arrancar líderes el Clásico. Por su parte, El Eibar continúa en caída libre y acumula su octava derrota consecutiva.
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