El cuadro croata se llevó los tres puntos ante los favoritos, el Arsenal de Wenger, que se quedó con diez tras la expulsión de Giroud
El Arsenal volvió a romper las quinielas en la UEFA Champions League y, ante un Dinamo Zagrebteóricamente inferior, recuperó los fantasmas del pasado y perdió una buena oportunidad para comenzar liderando el Grupo F, que ya comanda el Bayern Múnich.
Los de Wenger empezaron fuertes, con un cabezazo de Giroud que despejó como pudo Eduardo, pero sería el Dinamo de Zagreb quien se adelantaría en el marcador en la primera llegada de los locales. Pivaric se plantó delante de Ospina, le pegó a puerta, el balón tropezó en el guardameta y el rebote le volvió a dar en el delantero para que entrara en la portería. Locura y emoción en el Stadion Maksimir, que no se creían que le estuvieran ganando a un grande de la Premier. Si ya empezaba mal el encuentro para Wenger, el galo se echó las manos a la cabeza cuando su compatriota Olivier Giroud cometía un error garrafal, viendo la segunda amarilla a los 40 minutos de encuentros y marchándose a los vestuarios.
La segunda mitad comenzó de forma eléctrica. Nada más salir, El Arbi Soudani cabeceó muy cerca del palo de Ospina, avisando de lo que ocurriría poco después. La respuesta, inmediata, corrió a cargo de Özil, que le pegó dentro del área, pero su disparo le cayó al guardameta, muy seguro. Sería en el 58' de partido cuando Fernandes, a la salida de un córner, haría el 2-0 ante un Ospina que no se lo podía creer.
El Arsenal no le perdió la cara al partido y siguió intentando sacar algún punto en Croacia, y pudo hacerlo después de que Theo Walcott anotara un buen tanto en el 78' y acortando distancias en el marcador. Los Gunners fueron a tumba abierta a por el partido, pero sin embargo, fue Ospina el que evitó en el 90' el tercer tanto del Dinamo de Zagreb, que festejó sus primeros tres puntos en un grupo muy complicado.

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