Una exhibición del argentino, con su tercer hat-trick de la temporada, sirve a los azulgranas para refrendar las buenas sensaciones dejadas ante el Atlético
El Barcelona cerraba la primera vuelta con su visita a Riazor tras la transcendental victoria de la jornada pasada ante el Atlético. Luis Enrique recupero gran parte del crédito perdido en los últimos meses pero su equipo estaba ante la oportunidad de refrendar esas buenas sensaciones lejos de sus estadio, donde se han quedado sin marcar y, por lo tanto, sin ganar en las últimas dos jornadas. El partido arrancó con el guión previsto. Los azulgrana mimaban el balón y lo movían a su antojo cerca del área del Deportivo, que tampoco sufrían en exceso. Messi dio el primer aviso serio en una jugada ensayada desde la esquina en la que Fabricio estuvo muy acertado para evitar el primer tanto del partido. Poco a poco el Barça comenzaba a generar mucho peligro y el gol parecía cuestión de tiempo.
Y así fue en la siguiente acción de ataque de los de Luis Enrique. Rakitic puso un centro preciso desde el costado derecho para que Messi, en carrera, cabeceara a la red el primer gol del partido tras superar por arriba a Fabricio. Era el primer gol que marcaban los catalanes lejos de su estadio tras dos salidas sin ver puerta (Getafe y Anoeta). El tanto trastocaba los planes de Víctor Fernández, que veía como su equipo no era capaz de hilvanar tres pases consecutivos. El Barcelona seguía a lo suyo, en busca del segundo gol ante un Dépor que apenas ofrecía oposición. Los coruñeses eran una juguete roto en manos de los azulgrana.
Con el marcador a favor el Barça pareció darse una tregua y el Dépor intentó un amago de lanzarse a por el gol. Pero solo fue un espejismo porque en el minuto 33 Messi volvía a hacer diabluras tras ganar un rechace en el área y supera con un remate picado a Fabricio. Delicatessen del argentino que pudo completar el hat-trick tres minutos después pero su remate se marchó alto. La última clara de la primera mitad fue para Luis Suárez. El uruguayo no estuvo fino y Fabricio le ganó la partida. El Barça domino con claridad la primera mitad al ritmo que marcaba Leo Messi.
Tras el descanso el Deportivo salió más decidido que en la primera mitad, dispuesto a dar un paso al frente. A los tres minutos de juego generó su ocasión más peligrosa hasta el momento con un remate franco de José Rodríguez que tapono de manera providencial Jordi Alba. Más cerca del gol estuvo minutos más tarde el debutante Oriol Riera con un remate acrobático al que respondió con una fantástica parada Bravo en su primera intervención en todo el partido. Hasta ahí llegó el empuje de los blanquiazules.
Messi se encargaría de hacer el resto al completar su hat-trick a la salida de un córner que los azulgrana sacaron en corto. El argetino se internó en el área y colocó el esférico lejos del alcance de Fabricio, que no pudo hacer anda por evitarlo. Tercer triplete esta temporada en Liga para el argentino, que sólo en la temporada 2011/12 (8), anotó más de los que lleva en esta. El Dépor bajó definitivamente los brazos si es que no lo había hecho ya antes y la afición comenzó a abandonar las gradas de Riazor.
En el tramo final el Barça bajó el ritmo para ahorrar energía pero no necesito de un gran esfuerzo para hacer el cuarto. De hecho no tuvo que hacer nada ya que de ello se encargaron los centrales blanquiazules. En un centro sin aparente peligro Lopo intentó sacar el balón jugado por el lateral con tan mala fortuna que golpeó en Sidnei y se coló en su portería. Los de Luis Enrique vencieron y convencieron en Riazor para volver a ganar lejos de casa tras dos jornadas sin conseguirlo. Por su parte, el Deportivo se complica más la vida.

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