El Submarino Amarillo, que llevaba nueve partidos sin ganar, vence al conjunto ilicitano con un gol del costarricense y se asegura la sexta plaza.
ocos alicientes presentaba el penúltimo derbi de la Comunitat Valenciana de esta Liga (el último enfrentará en la última jornada a Levante y Elche) en El Madrigal. Como mucho, el regreso a los terrenos de juego de Bruno y la posibilidad de certificar, por parte del Villarreal, su presencia en la próxima edición de la Europa League. Un objetivo más que interesante teniendo en cuenta que sus dos últimas jornadas le enfrentarán a dos rivales directos en esa pelea (Málaga y Athletic).
Sin embargo, a pesar de los alicientes de los locales para ir a por el partido, el equipo que salió más enchufado fue el visitante. Y es que no solo importa lo que cada equipo tiene en juego, sino la situación y las sensaciones de ambos oponentes y, ahí, las del Elche son bastante mejores que las de un Villarreal que acumulaba nueve partidos sin ganar antes de este, marcando solo dos goles en ese periodo.
De este modo, la primera ocasión la firmaría el omnipresente Jonathas, con un remate de cabeza prácticamente en la misma línea de gol tras un pase, también de cabeza, de Pasalic. Juan Carlos lograba evitar el tanto en el último momento. Apenas unos minutos más tarde, cuando se cumplía el trece, Mosquera lo intentaba a media distancia con un buen disparo que solo la madera evitó que se convirtiera en gol.
Estos dos avisos, en cualquier caso, sirvieron de despertador para el Villarreal, que empezó entonces a disputarle el balón al Elche, así como el dominio de una zona central que se convirtió en un tablero de ajedrez. Los cortes de pase, fruto de la densidad de población que había adquirido esa medular, eran la nota predominante en ese tramo del encuentro, en el que las ocasiones empezaban a brillar por su ausencia.
Poco a poco, en todo caso, el Villarreal fue adelantando posiciones, echando hacia atrás a su rival. Así, el disparo de Jonathan dos Santos en el minuto 25, muy lejano y con potencia, por encima del larguero, sería el prólogo de lo que llegaría solo un minuto después. De nuevo Jonathan se convertía en protagonista al entrar en la zona derecha del área rival y deshacerse con un recorte de la mitad de la defensa visitante, antes de sacar un buen centro raso hacia atrás, donde Bruno remató con colocación a la escuadra. Pero allí estaba Manu Herrera para evitar males mayores, despejando con una buena estirada. Estirada, en cualquier caso, infructuosa, pues el balón le cayó en el palo contrario a Campbell que, de cabeza, remató directamente a gol. Se ponía por delante el Villarreal, que solo había necesitado un par de minutos de dominio para lograrlo.
Tras el tanto, el Submarino Amarillo perdió algo de profundidad y el Elche volvió a crecerse y a intentar poner en problemas a los locales, aunque sin demasiado éxito. Hubo intercambio de golpes, con remates de cabeza de Bailly o Roco, ambos tras centros al área en situaciones a balón parado, pero el marcador no volvería a moverse antes del descanso. Con ese resultado, el Villarreal certificaba su pase a la próxima Europa League a la espera de lo que ocurriera en la segunda mitad.
El ritmo del encuentro descendió tras la reanudación. A pesar de que ambos equipos salieron del vestuario intentando un fútbol alegre en busca del área rival, pronto se apagaron esos ánimos, ante la falta de acierto en los metros finales que conseguían unos y otros. De este modo, el control del balón y de la situación pasó a ser el principal objetivo, con una menor intervención de los jugadores de ambas escuadras en los metros finales. Solo algún centro al área y algún disparo lejano, fácilmente detenidos por ambos guardametas, llevaban emoción a las gradas de El Madrigal.
A medida que pasaban los minutos, el choque se fue convirtiendo en un rondo del Elche, completamente horizontal y conformado con el 0-1 en contra, frente a un Villarreal que acumulaba cada vez más efectivos alrededor de su propia área. Solo un disparo de Manu Trigueros tras un robo de Gerard Moreno que detuvo bien Manu Herrera desperezó a los aficionados que empezaban a echarse la siesta en El Madrigal. A esta ocasión le siguió alguna nueva llegada local, como una contra que finalizó Gerard Moreno topándose con Manu Herrera de nuevo. Como un goteo intermitente, de tanto en tanto llegaban los amarillos al área visitante, pero el buen hacer de Manu Herrera impidió la ventaja se abriera.
También tuvo alguna intentona de última hora el equipo ilicitano, con centros al área rematados sin mucho acierto por Jonathas y el recién ingresado Rodridugues. La mejor de ellas fue obra de Mosquera que, en un córner, remató de espuela al travesaño lo que pudo ser el empate. Un empate que no llegaría, certificándose el pasaporte europeo para el Villarreal de cara a la próxima temporada en un partido que no pasará a la historia del fútbol.

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