Fútbol en directo ofrecidos por Marcadores.com

sábado, 29 de agosto de 2015

Villarreal 3 - 1 Espanyol: La vuelta de Roberto Soldado



El conjunto amarillo le da la vuelta en los últimos 20 minutos de encuentro gracias a un tanto del valenciano y un doblete de Bakambu frente a un Espanyol hasta el momento infra...

Parecía que el Espanyol le había cogido el tranquillo a ganar en El Madrigal. Lo hizo el año pasado después de doce encuentros sin vencer (6E) en la capital groguet, y 23 sin hacerlo en la Comunitat (6E). Para más inri con la bandera de un ex jugador como Gerard Moreno que fue la gran atracción de inicio del choque y la novedad en el once de Sergio González. Pero no fue así. Lo que iba a ser la tarde del de Santa Perpetua, se convirtió en la noche de Soldado, con la inestimable ayuda del revulsivo Bakumba, que se estrenó ante su público con un doblete.
Corría el minuto 87 cuando Roberto Soldado, tras haber marcado el tanto del empate, vio un hueco para hacer bueno el desmarque de Bakumba que, tras superar a Pau, marcaba escorado pero a puerta vacía el gol de la victoria. El Madrigal se venía abajo culminando la remontada. Ya en el descuento, la misma empresa: Soldado asistía y Bakumba anotaba encarrilaban con el 3-1 definitivo. El valenciano no marcaba y daba un pase de gol desde el pasado mes de abril de 2013 cuando precisamente hacía lo propio ante el Espanyol (Power8Stadium). Y jamás el ex del Tottenham había regalado dos asistencias en un mismo partido de liga.
Al Espanyol le vino de perlas tener el inicio soñado. Adelantarse nada más comenzar. Cinco minutos tardó Gerard Moreno en no tener piedad de aquel lugar donde se formó y había crecido para asistir de forma magistral e imposible a Felipe Caicedo. El delantero ecuatoriano, en el uno contra uno, dejo tirado a Areola y no dudó en convertir al Villarreal en su víctima favorita de la Liga. Le ha marcado cuatro tantos entre Málaga, Levante y Espanyol; de hecho, tres de sus últimos cuatro tantos en la competición doméstica han sido contra los amarillos.
Sergio González, entonces, no lo dudó. Hasta que le duró el físico, los pericos presionaron en campo contrario y no se dejaron dominar. Cuando el cansancio empezó a aparecer, le dio la pelota al conjunto castellonense. Junto las dos líneas y no dejó maniobrar a su enemigo. De hecho, tuvo una ocasión clara en la cabeza de Raíllo que, forzado, envió el cuero por encima del travesaño al bote de una falta.
Si el Villarreal hubiera empatado nada más encajar el gol, el guión hubiera sido diferente. Pero Leo Baptistao, también con la cabeza, mandó la mejor ocasión también por encima del travesaño. Esta oportunidad junto con la de Mario, después de un sinfín de paredes con Nahuel, fueron las más claras de los locales hasta el descanso. Porque hasta entonces los disparos lejanos de Soldado, de Leo Baptistao o de Samu Castillejo, el más activo, no eran más que fruto de la impotencia de no poderle hacerle un rasguño a la doble muralla rival.
Tras el descanso, el Villarreal dio un paso adelante, como así demostró Manu Trigueros, genial en el tramo final del choque, cuando remató muy cerquita del palo izquierdo de Pau a los 30 segundos de la reanudación. Los bríos villarrealenses fueron frenados en seco por un Espanyol, que vio como en once faltas le sacaban seis tarjetas amarillas. No ha habido equipo en esta Liga que acaba de comenzar que haya visto más cartulinas que los pericos en un partido de fútbol. El Madrigal, desangelado, se llenaba de silbidos y el desasosiego cundía en las filas amarillas al ver como no podía hacer daño a un enemigo que no quería saber nada del campo contrario.
Solo la figura de Víctor Álvarez fue la única novedad en ataque blanquiazul. Primero al regalar una asistencia magistral a un Gerard Moreno que, esta vez sí, se acordó de su pasado y le pegó al muñeco ante la salida desesperada de Areola. Acto seguido, el 5 perico, tras una buena jugada de estrategia, se la colocó a su izquierda y buscando el palo contrario se encontró con el travesaño. Pudo haber sido la sentencia. Pero no. Porque salió entonces Bakambu.
El congoleño, ex del Bursaspor, es un tanque. Y así lo demostró en los primeros minutos. Corría a todo los balones y chocaba contra todo el que se le ponía por delante. Junto al africano salió Samuel. Lo hizo por el otro Samuel (Castillejo) en un cambio muy boquerón. Fue el toque sutil de éste tras conducción de Nahuel el que abrió el camino de la victoria. Desde la frontal, elevó el balón para que, en un escorzo, Roberto Soldado hiciera un dos de dos en este inicio de Liga. Solo al Athletic (8) le ha marcado más veces que al Espanyol.
Los cambios ofensivos (Jonathan dos Santos por Pina) en el Villarreal y los defensivos (Cañas por Caicedo) en el Espanyol delataban quien de ellos quería que el reloj se frenase y quien quería que llegase cuanto antes el minuto 90. La inercia era anfitriona. Un Submarino Amarillo que, en el minuto 82, falló lo infallable en una bonita jugada entre Jaume Costa, Nahuel, Bakambu y Trigueros que Samuel no supo culminar con Duarte como héroe al tirarse a la desesperada. Fue el preludio de lo que estaba por llegar. La sociedad Soldado – Bakambu hizo el resto para definir un encuentro que coloca al Villarreal como líder temporal de Primera División.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario