Show de goles en el Bayer Arena, donde el delantero de la visita hizo cuatro dianas, la última al 93
El mejor partido del fin de semana europeo, y acaso del año, se ha jugado en el Bayer Arena de Leverkusen, donde el equipo local y el Wolfsburgo se mataron a goles de principio a fin. Un encuentro que lo tuvo de todo y que se saldó con victoria para la visita por 4-5.
Los puestos de Champions League eran un sueño para los de Leverkusen, que tras perder en Bremen necesitaban puntuar ante un rival con una gran racha y que no perdía desde noviembre.
El más cercano perseguidor del Bayern Múnich en la Bundesliga se adelantó hasta tres veces en el primer tiempo. A los seis minutos, Vieirinha sirvió el gol a Bas Dost, que no perdonó. Once minutos después, Naldo puso el 2-0 y a los 29, con asistencia de Kevin De Bruyne, otra vez Bas Dost puso su firma en el luminoso para establecer el 3-0 parcial. Todo indicaba que el Wolfsburgo podía irse de Leverkusen con una goleada a favor de escándalo. No sería así.
El triple cambio que realizó Schmidt al descanso dio sus frutos: al campo envió a Reinartz, Brandt y Drmic; afuera Kiebling, Calhanoglu y Bender. Reaccionaría un conjunto local que, arropado por su gente, empezó a descontar.
Heung-Min Son, la estrella del Bayer en la tarde, hizo el primero de sus tres goles sobre los 57 minutos, tras robarle el cuero a Benaglio, de floja respuesta. El 2-3 lo logró con un pase de Kyriakos Papadopoulos a los 62 y aprovechando un nuevo error del portero suizo. Cuando estaba a punto de derrumbarse, el Wolfsburgo logró el cuarto tanto un minuto después. Ricardo Rodriguez asistió a Bas Dost, que no fallaba y sellaba su triplete personal. Ahora sí parecía que a la visita no se le podía escapar la victoria. Faltaban poco más de 20 minutos y había vuelto a poner tierra de por medio.
Pero el partido era una auténtica locura y entonces Heung-Min Son estableció el 3-4 del suspenso. Andre Schürrle se fue pitado por la que fuera su afición en el 71, un minuto antes de que Karim Bellarabi hiciera delirar el Bayer Arena poniendo el 4-4. Había tiempo para más: Emir Spahic, ex del Sevilla, se iría expulsado por doble amonestación al 82. Y en la última jugada, en el 93, Bas Dost anticiparía al portero local para darle el triunfo a los suyos y hacer el cuarto de su cuenta personal.
Con esta victoria, el Wolfsburgo se queda con 44 puntos en la clasificatoria, todavía muy lejos del líder Bayern Múnich (arrasó al Hamburgo 8-0). Por su parte, el Bayer permanece con 32 puntos en la Bundesliga y se aleja de los puestos de privilegio.

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