Un gol del malagueño y otro de Benzema dieron la victoria a un apagado Real Madrid en el día de los enamorados
El Estadio Santiago Bernabéu era una vez más el termómetro encargado de medir el estado de ánimo y el idilio entre la plantilla y afición en este 14 de febrero tras la dolorosa derrota por 4-0 frente al Atlético de Madrid y el cumpleaños posterior de Cristiano Ronaldo que tanto ruido ha hecho esta semana.
El Real Madrid afrontaba el encuentro con algunas novedades en el once tras la plaga de lesiones y la cercanía con el encuentro de Champions con el Shalke 04. Por su parte el Deportivo de la Coruña llegaba en su mejor momento de forma a Madrid con dos victorias y un empate en sus últimos tres encuentros. Se percibía una calma tensa en los prolegómenos del partido después de algunos pitos disimulados por otros tantos aplausos cuando se mostraron las alineaciones en el marcador.
En esta extraña tesitura arrancó el partido, un Real Madrid apático no fue capaz de arrancar con la intensidad que le requería su dolida afición, y el Deportivo pudo aprovecharlo en sendas oportunidades de Isaac Cuenca.
El juego del Madrid seguía sin aparecer, entre otras cosas por un muy buen posicionamiento del equipo de Víctor Fernández sobre el terreno de juego, y solo Isco buscaba romper la monotonía de sus compañeros sobre el césped.
Aún así el Madrid seguía presumiendo de pegada incluso cuando no conseguía hilar jugadas, primero Ronaldo en el 12' y después Bale en el 18' estrellaron sus disparos desde la frontal del área en el larguero sin conseguir su premio. Aprovechando los espacios que el Deportivo dejaba buscando la contras llegó el gol. En el minuto 22 un centro de Bale desde banda derecha se paseó por la frontal del área sin que Ronaldo consiguiera rematar en boca de gol, Benzema volvía a poner el centro, Arbeloa la puso atrás desde línea de fondo hasta Isco, que con una rosca ya característica desde dentro del área al segundo palo batía a Fabricio y adelantaba a su equipo.
Poco más se vio sobre el césped en la primera mitad, El Bernabéu esperaba aún que los suyos se resarcieran sobre el campo para dictar sentencia.
De poco sirvió la charla del descanso a un Real Madrid que salió de túnel de vestuarios completamente dormido. El Deportivo dispuso de una doble ocasión clarísima para empatar el marcador, primero con un disparo al palo de Borges, y posteriormente con el remate en plancha de Oriol Riera que casó con una espectacular parada Casillas. Esto y una falta a las nubes botada por Cristiano Ronaldo terminaron por despertar algunos pitos en el Bernabéu. Ancelotti no lo veía claro y buscó estabilidad en el medio campo. Debutó Lucas Silva con el Madrid, y apenas un minuto después de su entrada en el terreno de juego el Madrid encontró el segundo gol. Inició la jugada Arbeloa que asistió para Ronaldo, y el portugués en horizontal encontró a Benzema, que solo delante de Fabricio levantó el esférico para conseguir el segundo del Real Madrid.
Con un resultado claro y los cambios realizados el Madrid jugó a conservar el resultado. Ya era tarde para deslumbrar con un juego que había faltado durante todo el partido. Pudo marcar Ronaldo tras un buen centro de Jesé pero el día de los enamorados no quiso que Cristiano participase de su fiesta. Acabó así el partido donde un apático Real Madrid se impuso a un gran Deportivo de la Coruña.

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