Papelón del Timao: con nueve jugadores por dos expulsiones inexplicables, perdió 1-0 con Guaraní, que ya había defendido con el alma su 2-0 de la ida.
Ser uno de los mejores de la fase de grupos no le sirvió de nada a Corinthians. Y si es cierta, mucho menos la especulación ante Sao Paulo para cruzarse con un rival a priori débil como Guaraní. Porque el equipo paraguayo, que cumplió una poco destacada primera ronda, dio el gran golpe y en territorio paulista se burló del campeón del 2012.
Al Aborigen le alcanzó con el 2-0 de la ida y la resistencia del primer tiempo, donde el Timao lo llenó de centros que no encontraron receptor para definir. Y porque Paolo Guerrero, una de las figuras en los primeros partidos, definió demasiado mal ante Aguilar. Más allá de alguna contra, todo se jugaba en campo de la visita. Pero la puntería falló.
La segunda mitad parecía ofrecer un panorama aún más intenso en los ataques del conjunto de Tité, pero lairresponsabilidad de Fabio Santos primero y de Jádson después, ambos expulsados por violentas patadas, atentaron contra las intenciones. Y cuando todo parecía terminar en igualdad, apareció Fernando Fernández en soledad en el área y batió a Cassio para el gol histórico.
Afuera uno de los grandes candidatos, el brasileño más sólido, el que tenía campo abierto para llegar lejos. El corazón de Guaraní pudo más y nadie podrá discutirle que, durante los 180 minutos, es el que supo hacer todas las cosas de la forma adecuada para festejar.

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