El equipo de Pizzi llevó la eliminatoria a la prórrogra ganando 3-0 en los 90'. El delantero español marcó un hat-trick y fue la figura. Bernat sentenció a un rival con 9
Volvía la Europa League y con ella las grandes esperanzas para la afición valencianistas esta temporada. Con la Liga algo aparcado tras la irregular marcha del equipo, esta competición se postulaba como la principal vía de los che para lograr un puesto en Europa la próxima campaña y, de paso, alzarse con un título. Para ello debía eliminar al Basilea, uno de los equipos más exitosos del fútbol helvético, y con el que permanecía invicto en las nueve ocasiones en las que se habían enfrentado hasta hoy.
Los primero minutos fueron de tanteo y sirvieron para mostrar el respeto que se tenían ambos conjuntos. Los helvéticos salieron mejor asentados y comenzaron a llevar el peso del partido y a crear las ocasiones. Los valencianos estaban desaparecidos y apenas se prodigaban en ataque. Tenían muchos problemas y se les acumulaban en el minuto 21 con la lesión de Senderos, que obligó a Pizzi a dar entrada en su lugar a Barragán. El dominio comenzaba a ser total por parte de los locales y sus ocasiones se sucedían.
Guaita no paraba de atrapar balones hasta que un derechazo de Matías Delgado en el minuto 33 hacía justicia a lo visto sobre el campo y ponía la eliminatoria cuesta arriba para el Valencia. El gol lejos de espabilar a los de Pizzi sirvió para espolear a los helvéticos, que apenas cuatro minutos después convertían el segundo. Nuevamente obra de Matías Delgado tras un gran centro de Stocker. Sin noticias del Valencia en la primera mitad y Sommer, guardameta del Basilea, siendo uno de los únicos espectadores del encuentro.
La mejor noticia para los visitantes llegó cuando el árbitro decretó el final de la primera parte. El doblete de Matías Delgado les obligaba a cambiar su imagen si querían salir vivos del Saint Jakob Park. Tras el descanso el Valencia mostró cierta mejoría y la tuvo la oportunidad de recortar distancias pero Alcácer marró la ocasión. Los suizos entregaron el balón al Valencia y comenzaron a refugiarse en su campo conscientes del buen resultado que estaban cosechando. Poco a poco el Valencia comenzaba a aproximarse a la meta de Sommer. La tuvo Alcácer pero no acertó en el remate y, ya en el minuto 69, Vargas cabeceó fuera un buen centro de Fede.
Buscaban los de Pizzi un gol que les metiese en la eliminatoria y fue de nuevo Vargas quien lo tuvo en sus botas. En esta ocasión el chileno no consiguió finalizar en boca de gol y acabaron arrebatándole el esférico. Cuando parecía que el final era lo mejor para los intereses del Valencia llegó el mazazo de Stocker en el descuento al aprovechar una contra para hacer el definitivo 3-0. Solo vale una proeza en Mestalla.

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