El defensa español y el exdelantero Red Devil marcan para los Gunners en los cuartos de final de la FA Cup; había empatado Rooney; Di María perdió los papeles y fue expulsado
El lunes en Inglaterra nos deparaba el gran partido de la jornada en los cuartos de final de la FA Cup. Manchester United y Arsenal hacían un parón a su batalla por entrar en Champions el año próximo para centrarse en levantar un título a final de campaña. No defraudó el encuentro en Old Trafford a las expectativas creadas. El protagonismo individual de la noche se lo llevaba en la previa Danny Welbeck, volviendo a la que fue su casa y enfrentándose de nuevo a quien no confió en él. Y cobrándose la venganza en plato frío.
Pese al escaso ritmo de los primeros minutos, en los que ambos conjuntos parecían querer estudiar la intención del rival, se vivió una gran primera parte. El partido parecía roto por completo, con transiciones rápidas y con los delanteros brillando en la mayoría de ocasiones por encima de los defensas. Cuando más metido parecía el United en el partido, con un Di María omnipresente, llegó el tanto del Arsenal en lo que se ha convertido ya en santo y seña del año del conjunto gunner. Un contragolpe que culminaba Monreal como un auténtico killer ponía por delante a los visitantes.
Poco iba a durar la alegría a los de Wenger, cuando aparecieron los dos jugadores con más talento del once de Van Gaal. Di María ponía un centro medido a la cabeza de Rooney, que en plancha batía a Szczesny para poner el empate en el marcador. Pese a ritmo frenético que se vivió en los instantes posteriores a los goles, al descanso se llegaría con empate.
Nolo veía claro Van Gaal y realizó dos sustituciones recién comenzada la segunda parte. Carrick entraba para superar en consistencia a Ander Herrera y Jones entraba en lugar de un superado Shaw, que sufrió en el primer tiempo con Oxlade-Chamberlain. Precisamente, un par de minutos después sería el jugador gunner el sustituido por una nueva lesión muscular que afecta a los de Wenger.
El momento del partido iba a llegar poco después. Y es que a veces, el fútbol parece hecho para historias así. Valencia erraba en la entrega, Welbeck regateaba a De Gea y ponía el segundo en el marcador. La venganza a aquellas palabras de Van Gaal que no lo consideraba jugador con nivel para el United. Lo gritó con rabia el delantero inglés en la que fue su casa. El partido lo dominaba el Arsenal, que incluso estuvo a punto de hacer el tercero en las botas de Cazorla, el mejor sobre el verde un día más.
El encuentro se le terminaba por escapar a los red devils con la expulsión tonta de Di María, que tras ver una amarilla agarraba y protestaba al colegiado, que no dudó en mandarlo a los vestuarios. Entretanto, Van Gaal había agotado los tres cambios sin dar entrada a Falcao. Perdiendo, en Old Trafford, el holandés volvía a evidenciar que el colombiano cuenta menos cada día.
El Arsenal vuelve a ganar en Mánchester (ya lo hizo en liga en el campo del City) y se mete en semifinales de la FA Cuppor segunda temporada consecutiva. Es el segundo equipo en hacerlo tras el Aston Villa. El United sigue sumido en un complicado año de transición en el estreno de Van Gaal en Old Trafford. Las críticas volverán a girar en torno a la cabeza del técnico holandés.

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