El triunfo logrado en el Emirates y la derrota del Olympiakos ante el Bayern permite al Arsenal seguir soñando con el pase a octavos de final.
La noche en la que el Arsenal se jugaba buena parte de la temporada -al menos a nivel europeo-, Wenger tiró de la experiencia de Flamini para cubrir la baja del lesionado Coquelin. El veterano mediocentro le ganó 'la batalla' a Chambers y se situó junto a Santi Cazorla en la medular 'Gunner'. Por delante de ellos una mezcla de talento, vértigo y gol formada por Özil, Alexis Sánchez, Campbell y Giroud.
Las cuentas estaban claras. Había que ganar y esperar que el Bayern Munich hiciese lo mismo ante Olympiakos. Con esa premisa saltó el Arsenal al terreno de juego. Los hombres de Wenger se hicieron con el esférico desde el minuto uno y fueron subiendo el ritmo de su juego con el paso de los minutos. Özil y Cazorla cayeron a la derecha para echar una mano a Campbell y Bellerín. Giroud tuvo la primera gran ocasión y Alexis Sánchez firmó la segunda. El gol era cuestión de tiempo.
Al filo de la media hora, el Arsenal inauguró el marcador tras un contragolpe perfecto. ElDinamo Zagreb, que llevaba toda la primera mitad sosteniendo la muralla en el borde de su área, subió alegremente las líneas durante un momento y lo pagó caro. Centró Alexis desde la izquierda y arrastró Giroud a la defensa al primer palo para que Özil, llegando desde atrás, marcase a placer. El tanto hacía justicia al notable encuentro del alemán, infalible entre líneas y muy vertical.
Sin tiempo para reponerse, el Dinamo Zagreb encajó el 2-0. Monreal recuperó el esférico cerca de la frontal, apuró hasta línea de fondo y le envió un regalo en forma de asistencia a Alexis Sánchez. El chileno, algo intermitente, puso el segundo y la tranquilidad, ya que a la victoria local había que sumar la del Bayern, que por aquel entonces ya goleaba al Olympiakos en el Allianz Arena.
En la segunda mitad, el Arsenal bajó las revoluciones y se dedicó a controlar el resultado mientras buscaba, sin prisa, un tercero que cerrase la goleada. Wenger aprovechó el escenario para dar entrada a Ramsey -volvía tras lesión- en lugar de un Giroud que estuvo negado de cara a portería.
A falta de veinte minutos para el final, Alexis Sánchez firmó el 3-0 tras sortear al portero y marcar a placer. El gol convirtió el resto del encuentro en un rondo infinito de un Arsenal que puso el automático mientras su mente viajaba al partido contra Olympiakos de la última jornada. Debuchy y Chambers entraron por Bellerín y Cazorla, respectivamente, segundos después del 80'.
Así las cosas, el Arsenal deberá ganar en Grecia si quiere acceder a los octavos de final. Todo lo que no sea conseguir la victoria mandará al conjunto londinense a la Europa League.

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