El galés, de cabeza en el primer tiempo, y el portugués, de penalti en el segundo, hacen los goles del equipo de Rafa Benítez en Ipurúa.
El Real Madrid recupera sensaciones en Ipurúa. Los blancos se reencontraron con la victoria después de cosechar dos derrotas consecutivas en liga y suman tres puntos muy importantes que permiten que al menos FC Barcelona y Atlético de Madrid no se distancien más en la tabla clasificatoria. Sin grandes alardes tampoco, el club madrileño sacó adelante un partido complicado y físico ante un Eibar que presionó con mucha intensidad y que dificultó la circulación de balón por parte de los visitantes a lo largo de los noventa minutos de juego.
El conjunto blanco comenzó tratando de mover el juego en el centro del campo, aunque fue complicado para los visitantes poder sorprender a un Eibar bien colocado en el terreno de juego. Se habían cumplido los quince primeros minutos y el Real Madrid no había ensayado un solo remate sobre la portería rival. En ese momento, Cristiano recibió un gran balón en profundidad y se quedó solo ante el portero armero, aunque el luso trató de elevar el cuero sobre la salida de un Riesgo que acabó ganándole la partida en la mejor oportunidad para inaugurar el marcador.
El cuadro madrileño estaba atascado. No era desde luego por falta de intensidad porque el choque se estaba disputando con un alto ritmo. Más bien, se debía a la intensa presión que estaba aplicando el conjunto armero en la zona de tres cuartos y que hacia que la mayoría de los ataques merengues murieran sin consecuencias en la frontal del área. Tampoco renunciaban los de Mendilibar a intentarlo en ataque cuando tenían la oportunidad y el japonés Inui dispuso de una clara ocasión con un lanzamiento que atajó Keylar Navas después de tocar ligeramente en el cuerpo de Carvajal.
El cronómetro avanzaba y el partido pintaba cada vez más complicado para un Madrid poco imaginativo en ataque y sin prácticamente remates sobre la portería rival en su haber. A dos minutos para la conclusión del primer periodo, Modric puso un maravilloso centro al corazón del área y Gareth Bale se adelantó a la defensa para, de cabeza, lograr inaugurar el simultáneo. El galés no marcaba en la competición liguera desde el pasado 29 de agosto, en la segunda jornada del campeonato liguero, cuando anotó un doblete ante el Real Betis.
Tras el paso por los vestuarios, el Eibar siguió plantando cara al conjunto visitante. Iba a ser un partido de lucha, de gran intensidad física y si el Real Madrid quería sacar los tres puntos de Ipurua iba a tener que trabajárselo. Los pupilos de Benítez seguían sin encontrar espacios y sin llegar con fluidez hasta el área rival. Los locales, por su parte, creyeron siempre en la posibilidad de poner las tablas en el marcador y por momentos consiguieron hacer retroceder al conjunto rival.
El resultado era tremendamente corto para los intereses de club de Chamartín. Cristiano dispuso de otro uno contra uno contra Riesgo y tampoco estuvo acertado el luso en esta oportunidad, disparando desviado y malogrando la mejor ocasión para haber podido dejar el choque prácticamente visto para sentencia. Se reclamó algún penalti en el área del Eibar, especialmente en un empujón de David Juncá sobre Cristiano, pero el colegiado señaló la pena máxima en una caída de Lucas Vázquez tremendamente dudosa. CR7 ejecutó con precisión el lanzamiento desde los once metros y dejó totalmente decidido el lance.

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