Los de Klopp perdieron el derbi tras una malísima primera parte. La reacción llegó demasiado tarde y no pudieron remontar.
Borussia Dortmund y Borussia Mönchengladbach disputaron un derbi marcado por la tensión y las ausencias de Mkhitaryan y Marco Reus. El Dortmund, que acabó jugando con 3 delanteros y un jugador más, no pudo remontar el partido ni con el último arreón que dio el equipo en los últimos 10 minutos.
El derbi empezó con ambos equipos tanteándose durante los primeros minutos. Nuri Sahin no tardó mucho en verse superado en el centro del campo y esto lo aprovechó el Gladbach para empezar a imponer su juego. En el minuto 31 llegó el primer gol de la tarde, obra de Raffael. Y tan solo 9 minutos después, Kruse hacía el segundo. Horrible primera parte de los de Klopp, que fueron despedidos al descanso con algunos pitos desde la grada.
Tras el descanso no hubo cambios por parte de ambos equipos. El Dortmund salió con la intención de remontar el partido, pero de una forma muy alocada y casi sin ningún orden. Esto lo aprovechó el Gladbach para montar numerosos contraataques con peligro.
La frustración empezó a aparecer en algunos jugadores y fue Lewandowski el primero en recibir una tarjeta amarilla por ello. Klopp vio que el equipo no reaccionaba y movió ficha, entró Jojic por Kehl y Ducksch por Piszczek. El partido se fue calentando y en el minuto 69 Nordtveit fue expulsado por doble amarilla. Llegaba el Dortmund con más claridad tras la expulsión y el gol no tardó en llegar. Jojic puso el 1-2 a falta de 14 minutos para el final.
El Gladbach acabó encerrado en su área y asediado con continuas llegadas de los locales. En el tiempo de descuento Klopp fue expulsado tras recriminarle una acción al árbitro. Con esta derrota el Dortmund se mantiene segundo, pero ve recortada su distancia con el tercero (Schalke 04) a solo un punto.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario