El cuadro belga le dio la vuelta al marcador en la segunda mitad tras el gol de Töre y pudo incluso encarrilar la eliminatoria en varias ocasiones
El estadio Jan Breydel se vestía de gala para recibir al Besiktas turco en un partido marcado por la igualdad, aunque los belgas eran conscientes que la vuelta en Turquía será un infierno, por lo que tenían que poner toda la carne en el asador para sacar un resultado positivo a la ida.
El cuadro de Preud'homme salió con iniciativa, pero los turcos contuvieron bien las primeras arrancadas belgas y controlaron el partido en una primera mitad muy disputada, con mucho trabajo en el centro del campo.
Fue nada más comenzar la segunda mitad cuando Töre conseguía batir a Ryan para hacer el primer el tanto del encuentro. Los turcos silenciaban Brujas, pero los locales, lejos de amedrentarse, comenzaron a apretar y subir las líneas, y esa intensidad se tradujo en el empate, obra de De Sutter, que se lanzó al suelo para desviar el disparo desde la frontal de Refaelov.
Precisamente Refaelov, a falta de 10 minutos para el final, caía dentro del área y el colegiado, muy atento, señalaba los once metros, para que fuera el propio centrocampista el que hiciera el 2-1 y le diera la vuelta al encuentro. A partir de ahí, diez minutos de monólogo del Brujas, que probaron a Gönen en varias ocasiones, pero no consiguieron ese gol que les diera tranquilidad para la vuelta.

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