El belga marcó dos goles y el argentino cometió errores de bulto en la victoria de los germanos. Los nerazzurri deberán remontar en Italia
El Inter ha recibido un duro golpe en su visita al Wolfsburgo, por la ida de los octavos de final de la UEFA Europa League, al caer por 3-1.
El equipo de Roberto Mancini se puso arriba en el luminoso nada más comenzar el encuentro (5') gracias a un gol del delantero argentino Rodrigo Palacio, quien no falló tras el pase de Mauro Icardi y batió a Benaglio entre las piernas del suizo. Sin embargo, un cabezazo de Naldo a los 28 minutos de ese período inicial significó el empate parcial para los locales.
En la segunda mitad, el Wolfsburgo tiraría de una de sus grandes estrellas para desequilibrar y conseguir la ventaja. Así las cosas, el belga Kevin De Bruyne fue quien aprovechó un escandaloso error de Juan Pablo Carrizo, cuyo pase hacia Juan Jesús quedó corto y en los pies de Vieirinha, quien sirvió al centro para firmar la remontada.
El 3-1 sería obra nuevamente de De Bruyne, quien por mediación de una falta desde el vértice izquierdo del área selló su doblete. Carrizo volvía a tener buena parte de la culpa al no detener un remate aparentemente sencillo.
El conjunto de Milán, que había tenido el 1-2 en los pies de Palacio, no supo aprovechar las pocas ocasiones que generó y pagó carísimo los errores de su portero. Así pues, el equipo de Mancini deberá apelar por lo menos a un 2-0 en Italia para seguir con vida en la Europa League.

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