El argentino marcó el gol de los catalanes en el Calderón. El equipo de Luis Enrique ya es campeón.
usto un año después de que el Atlético pusiera fin al duopolio de Madrid y Barça en el campeonato liguero tras alzarse con el título de liga en el Camp Nou, el destino ha querido dar la oportunidad al conjunto azulgrana de recuperar el trono liguero precisamente ante los rojiblancos en el Vicente Calderón. Papeles cambiados. Si el año pasado era el Atlético quien sonreía consiguiendo una Liga para la historia, este 17 de Mayo eran los culés los que buscaban proclamarse campeones de su vigésimo tercer título de Liga. Primer 'match ball' para los de Luis Enrique.
A pesar de lo mucho que se jugaban ambos conjuntos el partido no arrancó con un ritmo de juego alto. Ambos se dieron una tregua en los primeros compases. La ventaja de un partido que tenían tanto madrileños como catalanes con respecto a sus más directos perseguidores les permitió salta al Calderón sin prisas. El primero que animó el partido fue el Atlético en uno de sus puntos fuertes, el balón parado. Giménez pudo abrir el marcador con un cabezazo que desbarató con una gran intervención Claudio Bravo. Tras este arreón rojiblanco llegó el turno para los de Luis Enrique. Los azulgrana dieron un paso al frente y comenzaron a generar la primeras ocasiones de peligro. Casi todas ellas en las botas de Messi y en casi todas el argentino se topó con Jan Oblak. Tampoco le exigió demasiado el argentino al esloveno en sus remates.
Tras estos minutos de dominio azulgrana el encuentro volvió a perder fuelle y entro en una fase de dominio estéril de los azulgranas. El Atlético se defendía sin problemas antes las tímidas llegadas del líder en una primera mitad que destacó más por la polémica que por las ocasiones. El Barça reclamó dos penaltis. Uno muy claro tras cortar con el brazo Juanfran un cabezazo de Messi. Undiano Mallenco, que estaba detrás de la jugada, no señaló nada. Más tarde fue Alves quien reclamó penalti tras un agarrón de Godín que el colegiado sacó fuera del área. En caso de existir, que no pareció, era dentro. Messi estrelló el lanzamiento en la cepa del larguero. Fue la última ocasión clara de una primera mitad con un mayor dominio de los de Luis Enrique, aunque en todo momento fue un dominio estéril.
Tras el descanso el ritmo del partido no varió. Las continuas interrupciones impedían que el partido fuera creciendo en intensidad y el Atlético, al igual que en el inicio de la primera parte, logró crea peligro en acciones a balón parado. En una de ellas Godín tuvo la mejor oportunidad de los que se llevaba de partido tras una cabezazo a placer a la salida de un córner que se marchó por encima del larguero. El Barça dominaba pero no encontraba la forma de derribar el muro rojiblanco. Hasta que apareció el de siempre, Leo Messi.
El argentino conectó una pared con Pedro y colocó el esférico lejos del alcance de Oblak para acercar al Barça hacia el título.
Con el marcador a favor los de Luis Enrique se concentraron en mantener una renta que no se vio peligrar en ningún momento. Es más, los de Luis Enrique pudieron aumentar la ventaja en una claro mano a mano de Neymar que mandó por encima del larguero. El Atlético apenas incomodo a Bravo y el Barça se llevó la victoria sin sufrimiento final. Un año después de perderlo en casa ante el Atlético el Barcelona recupera el trono en Liga y levanta su 23º título de Liga. Ahora buscará completar el triplete con la Copa y la Champions.

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