Dos goles y una asistencia del colombiano sirven al Sevilla para colocarse en la cuarta plaza y mantener el pulso con el Valencia
Con tan solo quince puntos por disputar, Ipurúa acogía un duelo vital para las aspiraciones de Eibar ySevilla. Los vascos, tras una segunda vuelta para olvidar, necesitaban los tres puntos para alejarse un poco de los puestos de descenso mientras que los andaluces, en plena luchar por la Europa League, no podía dejar escapar la oportunidad de acechar el cuarto puesto y meter presión al Valencia. El favoritismo era para los de Emery, en un momento dulce de la temporada.
Así se pudo comprobar desde el inicio del choque. Los sevillanos no entienden de relajaciones y desde el pitido inicial saltaron a por la victoria. Si a ello le unimos que cuentan en sus filas con jugadores de una calidad técnica exquisita todo es más fácil. Eso es lo que se pudo ver a los cinco minutos con un balón fantástico de Reyes a la espalda de la defensa que recogió Bacca. El colombiano superó a Irureta y marcó a placer el primer tanto del partido. El Sevilla está con mucha confianza, todo lo contrario que los armeros.
La sensación de superioridad era clara de los de Emery y no tardaría en llegar el segundo. Si ya los jugadores hispalenses una técnica superior no se puede conceder fallos tan clamorosos. Una falta botada no la despeja con sobriedad Xabi Irureta y el balón le queda a placer a Bacca para hacer el segundo del partido y de su cuenta particular. El Eibar pudo recuperarse en la siguiente acción pero el cabezazo en plancha de Piovaccari tras un fabuloso centro con el exterior de Capa se perdió por encima del travesaño. La suerte estaba de cara para los hispalenses.
Con esa buena renta de dos goles a su favor, el Sevilla prefirió guardar la ropa y asegurar el resultado en lugar de buscar la sentencia. La inoperancia ofensiva de los armeros permitió a los de Emery vivir con relativa tranquilidad una primera mitad muy plácida.
La segunda mitad arrancó con un Eibar mucho más metido en el partido y que aumentó la intensidad desde los primeros compases. Fruto de ello llegó pronto el gol que metía al equipo armero de nuevo en el partido.
Arruabarrena la dejó de cabeza en el área pequeña ante la salida de Sergio Rico y Piovaccari agradeció el regalo para recortar distancias. Por primera vez en el encuentro el Sevilla perdió el control y el Eibar comenzó a creer en la remontada.
La sensación se sufrimiento era cada vez mayor por parte de los andaluces. El Eibar acechaba y la victoria parecía peligrar. Pero entonces apareció de nuevo el nombre propio del partido para genera el gol de la tranquilidad. A la contra Bacca aguantó el balón y la dejó a al derecha para la llegada desde atrás de Reyes, que batió con facilidad a Irureta.
La calidad del Sevilla aparecía en el momento de más sufrimiento para dejar el partido casi sentenciado.
El tanto de Reyes acabó con toda esperanza de remontada de los armeros, que dieron la sensación de tirar definitivamente la toalla. No sufrió más el Sevilla para llevarse tres puntos muy importantes que le colocan en puesto de Champions a la espera de lo que haga mañana el Valencia. Por su parte, El Eibar se complica un poco más la vida y se ve obligado a sufrir hasta el final para mantener la categoría.

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